Esta página ha sido creada con la intención de honrar esas pequeñas joyas olvidadas del celuloide y de la pequeña pantalla y a los artífices detrás de ellas, cuyas vidas muchas veces superan a las interpretadas frente a la cámara.
Este pequeño rincón está dedicado a todas esas obras que, en la mitad de esas noches frías de invierno, nos arroparon cuando éramos niños y nos acompañaron posteriormente viéndonos crecer.
Así pues, no me exiendo más y concluyo con una gran cita que casualmente aglutina la esencia de mi postura:
“Escribiré de lo que me salga de los cojones y en los términos más ofensivos que pueda encontrar con respecto a las diversas minorías que pueblan este mundo. Y, como es obvio, con cada opinión que este servidor emita, tendré la razón de manera irrevocable. Tan solo tengo la decencia de compartirlo, como Dios a sus discípulos. Así que ahórrate tus jodidos consejos. No, en serio, métetelos tan profundamente por el culo que cuando te vuelvan a salir por la boca estén tan llenos de mierda que se atoren en tu garganta, asfixiándote hasta la muerte moral que mereces por llevarle la contraria a un ser superior como el que aquí escribe.” El bueno de Jacinto B. (probablemente)
Si no te sientes cómodo con nada de lo anterior. Quizá debas ignorar todo lo que aquí va a publicarse.
Si, por el contrario, eres un amante del cine. Este es tu sitio. Serás bien recibido. Ya que, como diría aquel, serán bienvenidos todos los que no puedan conciliar el sueño, las parejas en crisis, los politoxicómanos e incluso, en última instancia, a algunos de los verdaderos aficionados al cine….